viernes, 31 de julio de 2009

LA EVOLUCIÓN DE SHAKIRA


Recuerdo las primeras canciones de Shakira(en español). Sí. Me gustaban. Las bailaba en alguna discoteca con alguna fulana o las escuchaba por la radio. Recuerdo también cuando vi a la cantante por primera vez en televisión. Ella había asistido al programa, o talk show, de Laura Bozzo en Perú(que por suerte ya no existe) donde le hicieron una entrevista y cantó uno de sus temas.
Era pequeñita. Su cabello, negro, era hermoso y no tenía esa cinturita de avispa que tiene ahora. Pero, sin duda, era una belleza singular, con esa sonrisa amplia y esa voz cautivadora típica de las mujeres colombianas.
Aunque ella no creía en Jean-Paul Sarte ni en Karl Marx, deduzco eso por la letra de una de sus canciones(supongo que ella habrá leido algún libro del filosofo francés o de Marx para hacer tal afirmación). Sin embargo, a mí, sólo me importaba escuchar las canciones en ciertas ocasiones. Pero no compartía, de ningún modo, las opiniones de esa canción, digamos(espero que me perdonen por la denominación) de tinte filosófico incrédulo.

Under Neath Your Clothes

El tiempo fue pasando y cómo has cambiado pelona. Ella ya no tenía el pelo negro, sino rubio(teñido) y una cintura de avispa que mis amigas envidiaban o decían que se había sacado dos costillas. Ahora shakira había pasado de una cantante colombiana a una colombian singer. Por ese tiempo había tres rubias: Britney Spears, Cristina Aguilera y Paulina Rubio. Quizás era bueno, comercialmente hablando, que Shakira sea rubia y cantase ahora para un consumidor más rentable, perdón, para una público diferente, pues ahora había mucha competencia. Luego escuché, en inglés, en un especial de MTV que Shakira usaba, para definir a sus padres, los términos materialistc and idealistic. No me acuerdo quién era quién. Pero siempre, hasta en sus canciones, me he encontrado con, digamos, cierto cliché filosófico. No quisiera hablar de esas costumbres filosóficas, me dejan turulato.
Shakira vino a Perú. Ya no uso un auto para ir al hotel. Ahora ella quería un helicóptero. Ya no me gustaban sus canciones, pero me gustaba su forma de bailar, sólo eso. Ahora ella había evolucionado o, quizás, la mercadotecnia lo había hecho así. Mostrar más el cuerpo, cantar menos. Más tubos(esas cosa que están de moda y de donde se cuelgan y hacen acrobacias las mujeres; sí, tiene un nombre, pero no me acuerdo). Más gemidos. Ahora es She wolf, un producto inspirado en que ella se ha sentido enjaulada(eso dice) o quizas visitó Guantanamo o vió mucho los especiales del rescate de Ingrid Betancourd. Bueno, son cosas de mujeres. El vídeo está, comercialmente, consumible. Y ha recurrido, una vez más, a la carnada erótica. Eso es todo. Money, money, money.






jueves, 30 de julio de 2009

Notas para ensayar. La actividad artística.


Quizás una “razón”, acaso predominante, para dedicarse a la actividad artística es la huída de la vida cotidiana, mecánica y convencional, a un mundo diferente, exquisito y mágico. El mundo artístico, en mi opinión, puede parecerse más al “océano” que alude Newton: todo un misterio y un mundo por explorar.
El escape a este mundo no es una decisión convencional, sino, en el espíritu del artista, una necesidad que surge de un llamado interior profundo, inevitable.
La actividad artística exige una constante búsqueda y una aguda sensibilidad. La vida del artista es, en sí, una constante búsqueda. Están excluidas las actitudes ortodoxas, nada de eso puede sobrevivir en el mundo artístico. No hay un color gris o una visión tubular; existe, en cambio, una visión global y muchos matices.
La actividad artística, en principio, necesita de libertad para desarrollarse, de lo contrario está condenado a sucumbir en la sombra de la mediocridad y la rutina. Habló de esa libertad medular que requiere el espíritu creativo para volar alto, aquella si techo y que permita elegir todos los caminos y cielos posibles; infinitos mundos.
Hay dos elementos esenciales que están presentes en la actividad artística, yo los llamo: forma y contenido. Ambos elementos están mutuamente enlazados. La forma puede verse como una estructura moldeable, un instrumento adaptable y de goma, el medio para llegar a “algo”, las armar para el campo de batalla o la sala de operaciones quirúrgicas. Por otro lado, el contenido puede parecerse más a un “algo” envolvente, inspirador y motor del movimiento creador. La concepción de estos dos elementos es fundamental, no en un sentido teórico, sino en el grado necesario de madurez que requiere y debe tener el artista. El artista no sólo acepta esta presencia y lo explora durante su búsqueda, sino, inexorablemente, debe luchar con estos dos grandes demonios. Luchar en el sentido de tratar de armonizarlos.
La armonía en el arte, en mi opinión, no quiere decir la “perfección” en la obra artística, sino en el mundo interior del artista y en el descubrimiento o exploración de nuevas formas y contenidos.
El artista no persigue la armonía invariante o absoluta. El artista no busca absolutos. Por eso se dice que, hasta cierto punto, el artista individualiza y lo hace, muchas veces, para soportar la realidad o para transformarla dentro de la “esfera artista” de su mundo.
Tampoco, el artista, puede crear nada de la nada, pecaríamos en negarlo. Siempre existe la influencia, en mayor o menor grado, por así decirlo, de antecedentes artísticos. Claro, es evidente que a menudo ocurre que el artista va encontrando un hilo conductor y va librándose, paso a paso y en parte, de las influencias.
También no se puede iniciar una obra y luego conceptulizarla. Esto sólo prueba la mediocridad del artista.
Otro demonio con que se enfrenta el artista—y también los filósofos— es el “demonio de la belleza”. La concepción de belleza no es tan fácil de asimilar. Para digerirlo, en mi opinión, se necesita de una vivencia previa o de una recolección de experiencia artística que permita atinar, al menos, en el rabo de este “demonio”. Así, a posteriori, quizás logremos producir tantas concepciones de la belleza como artistas existan. Sin embargo, estoy convencido de que la belleza no puede pasar a ser un esclavo del gusto o del sentido de la vista, eso debe ser superado. En ese sentido, la belleza ocupa una categoría que agrupa diversos elementos y, por qué no, más demonios.
Las vivencias del artista se pueden mirar como el mármol que debe ser pulido mediante dos herramientas: pensamiento y lenguaje. Una vivencia vagabunda sólo pasará a dormirse en algún recodo de la ordinaria memoria. Sin embargo, no se debe esperar eso del artista, las vivencias deben pasar por todos los filtros sensibles, causar conflictos o diversas sensaciones, metamorfosearse en el crisol del espíritu creador o mirarse de todos los ángulos posibles. Es así que, en ese proceso, las vivencias se convierten en un ingrediente de la obra de arte que se mezclan con otros elementos, incluso los conflictos internos del artista. En este nivel, el arte de la pintura, deja de ser únicamente descriptivo. No digo que la vivencia individual y biográfica del artita determina su obra.

Hay mucho más que explorar. Stop.

Trujillo, invierno 2009.

La folie et les mathématiciens


C’est très inquiétant pour la communauté mathématique internationale. Selon le professeur Jim Fuk Yu, psychiatre de l’école normale supérieure du Paris et chercheur du CNRS, la folie dans les mathématiciens est très commun.

La recherche scientifique de haut niveau sur le comportement dans un groupe de mathématiciens de l’université de Paris et l’université des grèves de Trujillo(au Pérou) montré que plus 95% des mathématiciens ont folie. Mais, attention, la folie augment de 2% par an entre 2000 et 2008(les ans de grèves) dans l’université des grèves de Trujillo.

Le professeur Jim Fuk Yu dit : «c’est un nouveau défi pour les chercheurs de tout le monde : la solution de le problème des ‘mathémati-chians’».
Sur les symptômes de cette folie, selon l’étude formidable de haut niveau, il y a, principalement, cinq bizarres symptômes, mais commun, dans le groupe de ‘mathémati-chians’: ils sont coureurs de jupons, ils sont très distraits, ils boivent bière (plutôt !), ils lisent romans érotiques (Marqués de Sade, par exemple) et ils sont aussi très amusants.
«Je m’en fiche=ça m’est égal=je m’en fou…ce n’est pas nouveauté…oui, je suis fou et mon être est un système d’équations différentielles non linéaires », dit le secrétaire de la Société Mathématique Mondiale (SMM) sur le recherche du professeur Jim Fuk Yu.
Après la recherche, les femmes des mathématiciens a problèmes d’amour parce que les ‘mathémati-chians’ sont coureurs de jupons. C’est la vie !

Photo : Professeur Jim Fuk Yu, psychiatre de l’école normale supérieure du Paris et chercheur du CNRS(Centre National de la Recherche Sexuel).

El OTRO DISCURSO


Hola. Bienvenidos al Perú. Welcome to Peru. Bienvenue au Perou. Willkommen nach Perú. Soy su anfitrión o algo parecido. Soy el que se sumerge en las páginas de la otra historia. Soy también el recordador. La comida es riquísima, sí. A mí, particularmente, me gusta mucho el cebiche(o el ceviche) y el shambar. Las mujeres son hermosas y trabajadoras, sí. Las chicas de la selección de vóley están recuperando su nivel de años gloriosos, sí. Los jugadores de la selección peruana de futbol no sirven para nada, sí. ¿Se puede utilizar a los futbolistas para llevarlos a palacio de gobierno para las fotitos y el coctel? Evidentemente, no. En el mes morado los vendedores de turrones hacen su agosto, sí. El presidente quizás quiera cargar el anda del señor de los milagros otra vez, no sé. Pero sería bueno para aumentar la popularidad presidencial, quizás. Pero no sería bueno, de ningún modo, que un candidato presidencial se declarase ateo o agnóstico; puede perder muchos votos y las probabilidades de llegar al sillón presidencial pueden verse drásticamente reducidas. Conviene, entonces, besar la mano del monseñor y declararse católico, sí. Pero el poseedor de esa mano y la institución que representa esta agonizando. No conviene quitar el utilísimo curso de educación religiosa, que no es otra cosa mas que catolicismo, de las escuelas y colegios nacionales. Dejar a los niños en paz. Dejar a los niños jugar. No hay lugar para las sotanas en las escuelas. Fuera. Go out! Está cerca el tiempo final. Muy cerca, detrás del horizonte. Tenemos muchos lugares turísticos a lo largo y ancho de nuestro país, sí. Aunque eso de nuestro país es relativo y no se puede aplicar a los lugares donde hay petróleo, gas natural o minerales (también hay Potosís en Perú). Es, por recordar algo de historia, el mismo asunto de los tiempos del guano o del caucho. Es que ha ocurrido, casi siempre, una explotación de los recursos naturales en función de las leyes de la oferta y la demanda, es decir, hacer frente a las necesidades de los países desarrollados. Sigamos. El humo de los anticuchos es un hechizo que provoca al paladar, sí. Pero el humo de las bombas lacrimógenas, señor ministro del interior, sí que son bien jodidos eh. Claro, no es tan jodido como el gas pimienta que a veces manda a usar cuando no le gusta las protestas que reclaman justicia por peruanos desaparecidos y olvidados. Hay más. Las cortinas de humo son, sin embargo, un verdadero hechizo para muchos peruanos que pueden llegar a creer que los cerdos vuelan o que las vírgenes lloran (por aquellos tiempos, mientras la virgen lloraba, Montesinos y Fujimori se cagaban de risa). Bueno, es posible creer que una chica llore en su primera vez y no tenga nada de milagroso, pero que una virgen llore ya es otro asunto que, también, no tiene nada que ver con algo milagroso o divino. Mentira. Todavía recuerdo las colas, que más era peregrinaciones de ociosos a full-time, por llegar a ver a la bendita imagen de virgen que llora. La marinera es el baile nacional, sí. Pero el baile del chino o Alan García bailando reggaetón en plena campaña electoral no son, por nada del mundo, buenas coreografías. La gente es chévere, sí. Pero los políticos son, casi todos excepto nadie, bichos mutantes que producen nausea si llegas a escucharlos o tratar de entender su lógica. Una cosa más. No los llamaremos, a partir de ahora y en adelante, políticos pues, estrictamente hablando, no los son. Usaremos, en cambio, la palabra politiqueros para denominarlos y a sus actividades, como parece ser natural, politiquerías. En el trascurso de esta historia iremos mencionando las politiquerías que, a menudo, llegan a ser actos criminales. Para muestra sólo un pequeño y doloroso botón. ¿Cuántos asesinos de la matanza de Putis caminan por las calles? ¿Qué costumbre es esa de fomentar el olvido y hablar tanto del progreso? ¿Por qué ignorar lo que no se puede, de ningún modo, ignorar señor presidente del Perú?

domingo, 26 de julio de 2009

CAPITULO 666


Son casi las tres de la madrugada. No puedo dormir. Sigo escribiendo. Putamadre. El silencio de la noche es agradable y tiene esa buena costumbre de gravitar en cada recodo de mi habitación-biblioteca sin joderme ni meter la pata. Sí. Me siento bien escribiendo acompañado del silencio y, en contra mi voluntad, de mi fiel insomnio que, con el tiempo, me he resignado a convivir con él. No me queda, por el momento, otra alternativa. Escucho un disparo.
No tengo, sin embargo, un horario para escribir. Escribo sin tener ningún marco de referencia temporal. Sucede que una fuerza muy poderosa hace que escriba cuando a ella le da la regalada gana. Yo, en cambio, soy el esclavo confeso de esa fuerza que, de alguna manera, que no sé explicar, me brinda, paradójicamente, mucha libertad.
La imagen de un escritor escribiendo puede parecer, exteriormente, un acto que tiene cierta monotonía y tranquilidad. Mentira. No hay que dejarse llevar por las apariencias, por la fallada. Nada de eso. El mundo, interior, de un escritor, cuando escribe, es un constante fluir de torrentes subterráneos, turbulentos, caóticos. Pero no creo que sólo sea cuando escribe. Su mundo también puede tener caos cuando no escribe o, digamos, cuando escribe sin escribir. En su cabeza puede habitar una espiral que gira y gira como un ebrio planeta.
Por la mañana he absorbido algo de poesía. Siempre poesía.
A eso de las ocho de la noche vino Alicia. Ella llegó, como siempre, con ese atrevimiento suyo de estar siempre hermosa y con esa magia de mujer que se arregla con nada. Ella vino otra vez, también, acompañado de su berrinche, ya clásico, como de su discurso del tipo no dedicas el tiempo necesario a nuestra relación. Yo la escuchaba sin escuchar. Ella había interrumpido mi lectura tocando la puerta de mi habitación en el mismo instante que releía una novela de Cortázar con el mismo placer de la primera lectura y eso, claro, era cosa de no perdonársela a nadie, ni siquiera a Alicia. Mentira. A Alicia le perdono todo. Bueno, casi todo. Ella me interrumpió justo en el turno de la Maga, en el momento de: Hay una cosa que se llama tiempo, Roncamadour, es como un bicho que anda y anda…
El problema de estar con mujeres enamoradas es que uno siente que su espacio vital, sin alusiones bélicas, se va convertiendo, inexorablemente, cada vez más pequeño. Uno se siente invadido también por un batallon de detalles y nuevos universos que rebalsan todas las expectativas y, lo peor de todo, es que a uno le gusta ese mundo, todavia desconocido, y se tiene la maldita seguridad que ese mundo ofrecerá muchas y exquisitas sorpresas.
Lo cierto es que, debo confesarlo, estoy siempre enfermo, es decir, estoy siempre enamorado. Me he enamorado de muchas mujeres, pero no todas esas mujeres se han enamorado de mí, lo cual es justo porque yo tampoco me he enamorado de todas. Pero a estas alturas de mi vida, y con la literatura encima como un incomensurable universo sobre mis espaldas, todo ese asunto de enamorarse lo he tomado con cierta calma, con cierta pasión controlada si es que tal asunto de una pasión controlada puede considerarse dentro de la categoria de pasiones. Imposible. Pasiones son pasiones. Pero lo que quiero decir es que, espero acercarme al asunto, puede enamorarme y desprenderme al mismo tiempo y seguir enamorado también.
Alicia ya había comenzado a invadir mi patria por las fronteras. No había entrado del todo, pero se preparaba armándose con armas peligrosas que ella sabía manejar muy bien. La guerra de su amor había comenzado y a mí me gustaba el peligro y juego. Yo había hecho pocas conseciones. Ella había hecho más y me había entregado practicamneto todo su universo que, todavía, no terminaba, ni terminaré, de explorar. Pero aún asi, ella ganaba la guerra, ella siempre tenía el poder absoluto, la fuerza debíl que lo tranforma todo. Pero este asunto con Alicia no era una competencia, ¿cómo decirlo?. Quizás lo nuestro puede parecerse muy bien, digamos, a un estado aerodinámico: creo que ambos volamos; ella más que yo, pero volamos al fin y al cabo. Sí, volamos. Ella seguía hablando así y asá. Yo miraba su boca, roja, con el apetito visual que logra, no sé por qué, hacerte parar la verga en el acto. Ella seguía hablando o quejándose o reprochándome cosas, que yo no me acuerdo y que yo ya no sé qué. Sólo sé que yo miraba su boca que parecía una rosa trémula, un pastelito delicioso o un caramelo que producía cierto electromagnetismo en estado puro. El silencio de mi habitación ya se había largado no sé a dónde. La voz de Alicia ahora ocupaba el lugar del silencio. Luego miré sus ojos. Me acerqué a ella, lentamente, sin quitar mis ojos negros de sus ojos claros. Tomé su rostro de muñeca con mis manos y cada mano sostenía sus mejillas blancas, suaves. Ella se había callado. Su mundo ahora era el silencio y sus ojos el universo donde se reflejaba mis ojos que eran suyos. El silencio había vuelto también a mi habitación no sé de dónde. Yo la miraba. Ella me miraba. Algo invisible unía nuestros ojos. La besé con locura. Los besos son una forma de hablar con poesía sin palabras. Es el lenguaje que más me gusta usar a parte del silencio. Le dije muchas cosas con mis besos. Le dije que estaba loco. Le dije que tenía un remolino de besos que quería regalar. Le dije que todos esos besos eran una gran obsequio para ella. Le dije que se calle la boca de una vez por tadas. Le dije que mi boca de fuego queria hablar con su boca dulce en privado. Le dije que disfrute de mis versos besos. Le dije que ahora soy beso. Le dije que cuando le beso creo enloquecer. Le dije que todos mis besos son gratis. Le dije que todos mis besos le pertenecen. Le dije que sus beos me pertenecen. Le dije que podemos compartir todo un universo. Le dije que cuando le beso me siento volar. Le dije que queria volar con ella muy lejos. Le dije que puede ser primavera a pesar de ser invierno. Le dije que puedes ver las estrellas con los ojos cerrados. Le dije que puedes sentir cerquita mis latidos. Le dije que muchas cosas sin decir nada.


Borradores. 254. Novela. 2009

Piedra celular o celulitis moderna


No tengo nada contra la tecnología. Sólo me gusta escribir en mi laptop. Me gusta, espero que se me entienda, joder escribiendo. O, mucho mejor, hacer terrorismo del bueno con las palabras. Seguro, espero que no, algún idiota, que cree en todo lo que le dicen(se incluyen universitarios que no leen nada mas que sus fotocopias o cuando se acerca un examén o aquellos que siguen creyendo que Bin Laden es culpable del 11S y Bu$h es un héroe), ya me estará acusando, mentalmente, de ser miembro honorario de patria roja. Sólo puedo decir, simplemente, que pertenesco a la gran nación federada de Patria Verde(nací en la Selva). Bueno vamos al punto. Ha llegado el momento de joder al celular, a pesar que este aparatito es más jodido que yo. Haré lo posible. En fin, prometo ser jodido. Bueno, al menos, un poco. Ah, apaguen el timbre de sus celulares o arrojenlo por la ventana, queridos hipócritas lectores. Empezaremos la clase.
Los celulares están por todas partes. Casi no existe un día en el cual no me choque con uno de ellos en la ciudad o en el campo. Lo poseen desde los niñitos recién salidos del kindergarden hasta el club de abuelitos jubilados, pasando por los choros que nos roban en las calles(a mí ya me robaron) y huyen rápidamente en sus taxis(hay toda una coordinación del robo mediante el celular). Bueno, la delicuencia, el robo y la corrupción ya es parte del folclore nacional. Sigamos. Algunos, llamemoslos seres celulares, posen más de un celular. Estos posen uno de la empresa X y otro de la empresa Y. Sus razones son, por lo general, estas: (1) para comunicarme mejor, y más barato, con mis amigos que tienen celular de la empresa X o Y; (2) a veces la empresa X tiene más ofertas que la empresa Y, o viceversa; (3) soy víctima de la publicidad. Excepciones. Esta permitido a mis amigas, las prostitutas VIP o no, tener más de uno; pues, evidentemente, uno es para los clientes y el otro para los que no lo son. Se imaginan si utilizarían el mismo celular para todo, encontraría el número de muchas de mis amigas universitarias en el diario La Industria de Trujillo. Otro punto. No creo, quizás este equivocado, que la gente compre un celular porque el grupo Libido se pasó de Movistar a Claro. Tampoco creo, claro está, que el grupo Libido se pasó a Claro porque Claro le dejo maravillado hasta las lágrimas y ahora ellos resalta las virtudes que la empresa es así y asá. Debo precisar que no tengo nada contra ninguna empresa de telefonía móvil. Más aún, todavía no tengo celular. Bueno, el grupo Libido se pasó porque les dieron más plata, eso es todo. Lo cual, claro, no es nada malo. Trabajo es trabajo. Además de promocionar su canción, todo está OK. Sí, hipócrita lector, el arte, o al menos algo parecido, es como una puta: se vende a cualquiera. Claro, claro que vale la pena ser mejor. Todas las chicas que tengan celulares claro tendrán un besito de Gianmarco y los chicos podrán tocar su cabeza(me refiero, señor Koki Belaunde, a la cabeza con ojos, nariz y boca, no a esa cosa peluda, además Gianmarco no es verdad que se corta el pelo porque detesta peinarse, como dice una de sus canciones, es porque ya se estaba quedando calvo o ya es). Desde que la gente tiene celulares se comunica cada vez mal, cada vez menos, cada vez peor y, cosa ya muy común, la gente miente más. Los celulares son buenos para los jugadores y jugadoras. No me refiero, de ningún modo, a esos idiotas de la selección peruana de fútbol. Me refiero a los infieles. Una chica puede decir a papá, por ejemplo, que está estudiando en la casa de una amiga y puede estar tirando con el futuro, o quizás no, yerno. Los celulares pueden servir para la marcación de algún celoso o celosa a full-time, pero yo creo que eso no es perfecto, siempre uno se las ingenia. Hay también los que llaman porque tienen crédito ilimitado de llamadas por unos días, y le joden a uno preguntándole huevadas. ¿Qué haces? Estoy cagando. ¿ Dónde estas? En el baño, obvio. ¿Qué color es tu mierda? Rojo, comí veterraga por la tarde. Los que te preguntan cómo estás, no son más que patéticos y falsos, sólo quieren gastar su crédito antes que se acabe sin hacer ninguna llamada. Es bien tacañin este tipo de usuario. Hasta sufre por los bits no usados.
Estadísticas. Se ha incrementado el número de celulares en el Perú y se ha incrementado el número de cifras en los números de celulares. Lo cual son dos variables que dependen una de otra. No se les ocurrirá, por ejemplo, pensar que se ha incrementado la población de peruanos. No. Se ha incrementado, entre otras cosas, los que tienen más de un número de celular, es decir más de una piedra celular. Los celulares vienen con cada vez más cosas(Internet, cámara, vídeo, etc.), y quizás ya estén llegando con consoladores. Aunque esos que vibran ya se estén acercando. Los que sufren de celulitis casi ya no pueden salir de sus casa ni vivir sin tocar su celular. El celular está en su mente más que la idea abstracta de dios. Ni que hablar de las parejitas peleadas. El celular les puede reconciliar o les puede joder. Recuérdese este mensajito muy popular y cursilón: TKM. Sí, ese famoso Te (k)quiero mucho, no tine nada que ver con Tienes Kilitos de Más. Si eres cojudo, o cojuda, te pueden descubrir que eres un jugador, o jugadora, gracias a los mensajitos o llamaditas. Bueno, el celular no tiene la culpa. Otro punto. El celular en la universidad. Sirve para hacer fichas para un examen, siempre cuando el profesor sea uno de esos viejitos que no se imagina que la tecnología serviría para eso.
Lo que más jode es que suene el celular cuando uno está haciendo el amor. Bueno, se supone que hay que apagarlo, pero uno ya tiene bastante con recordar que debe usar el preservativo o cálcular los días en donde no hay peligro(método natural). Y lo peor de todo es que la susodicha quiera contestar porque cree que es su papá, quizás el otro, o simplemente es ese bichito de curiosidad que tienen casi todas las mujeres.
He visto hasta celulares que tiene una ropa de dormir o algo así.
Se puede conocer a las gente por el sonido de su celular. Hay desde los intelectuales que tiene sonidos de música clásica, hasta los que les gusta mucho la cumbia, pasando por aquellos que les gusta las novelas mexicanas, las románticas, los atorrantes, los tímidos, los educados, los escandalosos, los huachafos, los figuretes, los electrónicos, los fanáticos de los Simpsons, etc.
Algunos pueden sufrir de baja autoestima si su celular no es moderno y otro le puede hacer cachita sacando un celular de ultima generación y decir que tiene esto y aquello.
Hay dueños de celulares que son los filósofos de la piedra celular hablan tanto de su celular que da ganas de ponerle en su boca un celular vibrando. Estos tiene toda una filosofía y una jerga tecnológica que puede ocupar el tiempo en tertulias enteras.
Hay los que conversan con su celular aunque estos no lo haga. Generalmente cuando están en algún lugar, una fiesta por ejemplo, y nadie les hace caso. Es para pasar solapa.
Hay los kinesiologos o kinesiologas, estos paran acariciando su celular todo el tiempo. Pienso que son aquellos que han no han tenido estimulacion temprana de pequeños(es sólo una teoría).
Ya, chao. Me voy.

sábado, 25 de julio de 2009

RATING IS RATING


1.La primera cortina de humo del cual me entere; y casi todo el pueblo peruano también, pero sin darse cuenta que lo era; ocurrió por los años noventa, en pleno gobierno de Fujimori: era el asunto ese de la virgen que llora. Bueno, es natural creer que algunas chicas vírgenes lloren en su primera vez, pero que una virgen llore ya era otra cosa. Todavía recuerdo las imágenes de los devotos por llegar, después de su peregrinación de colas interminables, a ver la sagrada virgen llorona. Mientras la virgen lloraba, Montesinos y Fujimori, quizás, se cagaban de risa. ¿Qué decía la iglesia católica peruana en ese momento? Quizás, también, se cagaba de risa en silencio.
2.Cuando a Magaly Medina le metieron a la cárcel, por el asunto del jugador Paolin, la prensa peruana se paralizó para trasmitir el gran evento y el Perú entero se paralizó por ver, y seguir, la historia de la urraca en serios problemas. Por ese tiempo Israel bombardeaba ferozmente la Franja de Gaza, salió a la luz en asunto de los petro-audios y el asuntito ese de las lágrimitas de congresista Lucianita por su papi acusado de rata por el mismo presidente. Magaly dijo, vía una llamada telefónica, al programa de Rosa María Palacios, Prensa Libre, ser víctima de una cortina de humo, es decir, ella entendía claramente el asunto 'humo'. Después de toda la 'historia cana', Magaly escribió un libro sobre su vida en la cárcel. También la condecoraron en el congreso de la república.
3. Luego vino, otra vez, el asunto que Rómulo León saldría en libertad. Y así fue. Pero también vino el asunto de las cantantes folclóricas y el asesinato de una de ellas. La policía ya tenía todas las pistas(incluido el asesino) e indicios, pero se demoró más de dos semanas en 'aclararlo'. Por ese tiempo, además, ocurrió un golpe de estado en Nicaragua. Las vueltas, sin embargo, que da la vida. La periodista Magaly contribuía, sólo por el asunto de rating, a tocar el tema del asesinato de la cantante una y otra vez, es decir, a contribuir más con el humo. ¿ Magaly ya se había olvidado lo que hicieron con ella? Sin duda, negocios son negocios y, en la TV, rating is rating.
4. No. No hablemos, de ningún modo, del asunto de la ética periodística. Todo apesta a mierda convenida.

viernes, 24 de julio de 2009

LOS DISCÍPULOS DE CHUCKY Y LA FÁBRICA DE POETAS


De pronto, en estos tiempos modernos, en estos tiempos google, el oficio del crítico literario ha devenido a ser el oficio del ninguneador, del asesino en serie, del más malo de los malos y del sepulturero de sueños literarios. Es que ahora todos pueden tener voz en los medios construidos a la medida. Los ninguneadores se han multiplicado casi exponencialmente así como también sus pobres victimas: sus ninguneados. Estos ninguneadores están por todas partes: en la radio y la televisión, los periódicos, los canales de youtube y los blogs. Algunos son híbridos(críticos y escritores) y otros escritores impotentes, literariamente hablando. Estos seres están cortados con la misma tijera y quieren agarrar de punto a sus víctimas: algunos pobres escritores que toman en serio sus rebuznos.


Los críticos también ensalzan a sus víctimas por los periódicos y otros medios, generalmente a los novísimos productos que salen de las fábricas editoriales y que huelen a plástico como si fueran juguetes nuevos. Los ensalzadores también lo hacen en vivo y en directo, por la televisión, o en las ferias de libro. Muchas veces a pedido de las editoriales y otras por amor propio o amistad. Sobre la obra no es necesario hablar de ella. Lo más gracioso, acaso penoso, es que el escritor ensalzado ya vuela, y no es porque tenga algo poeta, sino porque, dizque, ya no se cree ser el mismo patita de antes, algo ha cambiado en él: una corona verbal de olivo, o de culantro, rodea su frente desde que escribieron, o dijeron, algunos adjetivos sobre él (y quizás su obra) que sólo los críticos pueden decir. En fin, algo ha cambiado en ellos: ¿qué mierda?

Los críticos quieren hacer historia con los zombies. Imposible. Los críticos viven en estado crítico y son ociosos a full-time. Los críticos pagan sus favores y siguen la moda de algún crítico emperador, la abeja reina, que se tiró un pedo crítico en la capital del país, o en alguna parte del mundo que se considera la capital literaria, y los críticos de la periferia olieron tal pedo y trataron, en lo posible, de reproducir el hedor con toda su nausea: salió vómitos, alacranes y serpientes.

Los críticos fabrican poetas a escala personal con códigos de barra también personales. Todos esos poetas están uniformados y lo que tienen en el interior también es uniforme, es decir, pura decadencia. Los críticos son como ese muñeco asesino, llamado Chucky, que cuando das la espalda (el trasero) te apuñala (eres la novia de Chucky). Los críticos son los putos de la literatura, uno más puto que otro. 

No hace falta ser crítico para ser crítico. Ya su vida es crítica. ¿Qué es, pues, un crítico? Creo que es la puta más barata y a la vez más cara. Eso depende. Es relativo. Adivina adivinador. Puede ser cualquier lector, un envidioso, un puñelero, un profesor universitario, un medico que no quería ser medico, un periodista, alguien que leyó algunos libros, un ingeniero fracasado, un crossdresser, un político oportunista(el adjetivo es redundante), un gay, un heterosexual, un blogger, un pintor, un drag queen, un intelectual reprimido que no soporta pedos ajenos, un sindicalista, uno que escribe bien chic o que es un ortodoxo del arte de adjetivar. Yo qué sé, puede ser cualquiera. No hay una regla.

No sé qué es un crítico. Supongo, creo, pienso, intuyo, deduzco, opino, que debe ser alguien que lee como mierda, es decir, bastante. Quizás un ocioso también. Quizás un crítico es un estado divino de ropajes pasajeros. Nadie sobrevive mucho tiempo. Bueno, los críticos cacarean y los escritores; los verdaderos, los valientes, los guerreros solitarios; son los que ponen los huevos. 

Los escritores, algunos comerciantes, también son críticos cuando alguien les cae mal o piensan que alguien les quiere joder el negocio literario. Estos son los más idiotas.

Habría que recordar, una vez más, y las veces que sea necesario, que la literatura en sí, le importa un pedo los rebuznos o los asuntos comerciales o personales o prostitutos.  

La literatura tiene vida propia y una buena coraza. 
Chau.

Sí, tu mamá también.

JOSÉ WATANABE Y LA MUSA DE LAREDO

José Watanabe nació en 1946 en Laredo, Trujillo. Recuerdo haber ido a Laredo varias veces cuando estaba enamorado de una chica cuyo nombre no hace falta mencionar. Basta decir,simplemente,que ella era hermosa y yo estaba enamorado. Sí, muy enamorado. Tanto así que le acompañé varias veces su templo religioso o como lo quieran llamar, ubicado en el centro de Trujillo,y dónde no dejé absolutamente nada de 'diezmo' porque el pastor me parecía una tremenda estafa. Lo cierto es que ella conocía mi "idea sobre el asunto",pues le había dicho antes,cuando me invitó al templo, que no pertenecía a ningún grupo religioso o político. Mi única religión era, y sigue siendo, la poesía y el mar, y mi dios el Sol. Ella me presentó ahí, en el templo, que en realidad era un centro de convenciones de un hotel,alquilado para la ocasión,a sus amigos y amigas.




En Laredo vivía la musa. Y también había vivido el poeta. Escribir 'vivido' no es correcto. Los poetas viven siempre. Era el año 2002. Yo no había leído, sin embargo, casi nada de su poesía. Sólo leí algunos artículos sobre él, en un diario de Trujillo, cuando alguien se acordaba del poeta. Fue en la tercera Tercera Feria del Libro de Trujillo(2007) que llegó a mis manos el poemario de Watanabe: La Piedra Alada. Estaba, por aquellos tiempos, creo, ya no tan enamorado de la chica de Laredo: ella en realidad se había casado con unos de sus amigos que me presentó en el templo.Yo, en cambio,tenía un nuevo amor que, ahora, en el 2009, ya no es más mi nuevo amor: ella esta, creo, a punto de casarse. Casarse, qué palabra más horrible. Bueno, sigamos. Conseguí el dinero, compré el poemario que venía con un CD de regalo donde se podía escuchar los poemas de la propia voz del poeta. Qué lindo. El poemario estaba dedicado a la memoria de su hermano Juan. Obsequié a mi hermano Randy el CD y me quedé con el libro. Había que seguir cierta conexión con el poeta. 

Me quedo con todos los poemas de Watanabe, pero en especial con el poema La piedra alada que, si lo miramos en un primer plano, es la historia, acaso natural, de un pelícano que se convierte en piedra. Si seguimos hundiéndonos, sutilmente, y teniendo en cuenta el fluir del tiempo, la brevedad de la vida, llegaremos al círculo, a esa danza circular de la vida. El pelícano muere, pero también vive. El poema refleja ese punto exacto de tránsito que, en manos de Watanabe, se vuelve imperecedero.

Año 2008. Después de los dos amores pretéritos, ahora estaba metido en el asunto ese de los amantes furtivos. Claro, y traía problemas de faldas y apegos gratuitos. No me duro mucho ser amante. 



Tenía entonces una musa que era mi musa-amante. El poeta había muerto en el año 2007, en abril(¡otra vez abril!). Pero, en realidad, estaba vivo. Es que, y esto es una verdad verdadera, cuando los poetas mueren en realidad viven. Ese año conseguí el poemario Historia Natural. Y yo también seguía mi historia natural.

Cuando ocurrió la 'muerte de Watanabe'
varios 'periodistas culturales'
,como buitres, sacaron cartas y fotos, y se pelean por la primicia y decían haberlo  conocido y qué hizo esto y aquello. En realidad esos periodistas
no había leído ni sus poemas.
Lo que ocurría era que la poesía de Watanabe ya había trascendido las fronteras. Su fama había crecido en España dónde sus poemarios tenían lectores. 

Sobre las musas sólo podía decir, al estilo Novalis, que todo final es un comienzo. Pero la poesía sigue y sigue en su espiral, en su espiral a veces ascendente y otras veces descendente que, en realidad, es siempre ascendente. Yo me entiendo. Los poetas, algunos, me saborean el asunto. Uno se pude hundir volando o volar hundiéndose

El trozo de poema que escogí, para esta ocasión me recuerda,y espero que también recuerde a los trujillanos, una frase de Gandhi


El grado de civilización de una sociedad se mide por cómo trata a sus animales.

Watanabe uso la poesía para recordarnos, en esencia, el mismo mensaje:

El perro
        también es paisano.

El barón rampante otra vez


Leí el libro de Italo Calvino el 2005. Todavía me queda, y me quedará, la imagen de ese rebelde singular de los árboles. El libro no sólo fue leído; fue, ante todo, intensamente vivido. Me quedé atrapado, subyugado, hechizado, por cada aventura de ese loco rebelde. Era el mejor cómplice, y amigo, de Cósimo Piovasco de Rondó(lo sigo siendo). Seguí su vida de cerca, desde ese día de rebeldía a causa de un plato de caracoles, y eso fue suficiente para empezar la vida en los árboles; hasta su salto a ese globo aerostático, su glorioso final.
Quiero contar, además, esta historia de lector compulsivo, maniático. Leí, no me acuerdo exactamente si en una revista o en un periódico, pero lo juró que lo leí, las declaraciones del pintor peruano José Tola(también cuentista)que respondía a un periodista, después que éste lo acusara de lobo estepario, así: Lobo estepario no, barón rampante sí. Los buenos lectores entenderán al pintor. Los malos lectores, quizás el periodista, no. El barón rampante no era, de ningún modo, un lobo estepario. Él mantenía su círculo, impenetrable, pero estaba abierto al mundo. Hay años luz, claro está, de diferencia con las costumbres esteparinas.
Cuento otra pequeña historia que tiene que ver con el rebelde de los árboles. Yo sé lo que es subir y, de alguna manera, vivir unas horas en las ramas de los árboles. Cuando era niño, en la selva, Lamas, me pasaba la tarde con mi hermano y mis amigos en un árbol de mango. El árbol era nuestra casa, a veces nuestro templo y otras veces nuestro circo y, debo confesarlo, la nave espacial de donde me he caído tres o cuatro veces(una caída grave). Sin embargo, a pesar de todo, quería seguir trepamdo los árboles, quería ver el cielo y la tierra desde ese castillo con hojas, quería ver la luz. Era pues, de algún modo, un barón rampante también.
Los lectores urbanos, y con esto quiero decir aquellos que casi nunca disfrutaron de subir a un árbol y se pasaron su vida en las paredes de un departamento en alguna ciudad, quizás no disfruten, aún más, las aventuras del barón rampante. De alguna manera, ya lo dije, viví ese libro y me recordó mis aventuras de niño en los árboles. ¡Qué libro más bello!
Nunca creí que el barón rampante moriría. No. Me queda la imagen del barón rampante saltando de un árbol hacia una soga que colgaba de un globo aerostático y, poco a poco, desapareciendo en el horizonte o subiendo al cielo.
Sí. Lobo estepario no. Barón rampante sí, sí, sí.

jueves, 23 de julio de 2009

CÉSAR GUTIÉRREZ Y LOS ELOHIM


(Artista: Susana Bouroncle)

Ocurren cosas. 
Siempre ocurren cosas.
Algo está en el aire. Algo bombardea desde el cielo. Vuela alto, muy alto. 

La aleatoriedad tiene su modo de sorprender. Las cosas parecen conectarse en el tiempo-espacio.

Mi padre tenía en su biblioteca un libro que me llamó particularmente la atención por su título: Los extraterrestres me llevaron a su planeta. El autor de ese libro se hacia llamar, o ellos lo pusieron el nombre, RAEL. Leí tres veces ese libro en un mismo año. El libro me llevó a mundos fantásticos en ovnis. Me habló de Jesús y de la clonación antes que llegará a ser polémica. Me habló de los ángeles con chorros de propulsión. Me dijo que Jesús no resucitó, sino que ellos lo recrearon, palabras, por cierto, muy diferentes. Me habló de explosiones atómicas que no fueron en Hiroshima o Nagazaki, sino en Sodoma y Gomorra. Me habló de la ballena que era un submarino y que se tragó a un personaje bíblico que en este momento no recuerdo su nombre. Me habló del sexo, de dios, de la telepatía, de la geniocracia, del amor, de otros planetas, de la parábola de la semilla versión elohim. Me habló de las armas supermodernas llamadas trompetas de Jérico. Me habló de las antenas-cabellos de Sanson.




Después de leer el libro de RAEL, yo me convertí en un predicador de los elohims que más era; y esto lo digo por las discusiones que me gané con mis profesores, mis compañeros de clase y algunas viejas cucufatas; un polemista a tiempo completo. Se imaginan la cara del cura, de la monjita o de la señorita de la catequesis(que a propósito estaba bien culona), cuando le decía que Jesús era un extraterrestre y no recucitó, que ese E.T. fue recreado; o cuando decía que los ángeles podían volar gracias a una máquina de propulsión y que cayó un bomba atómica en Sodoma y Gomorra porque así lo ordenó dios. Sí, me gané la fama de pequeño demonio o anticristo escolar y el profesor, qué problema para él, no podía hacer su clase de religión. Era, para ellos, terrible oír mis predicas extraterestres. Pero no era para menos. La primera sede, a nivel nacional, del Movimeinto Raeliano Peruano(www.rael.org), fue en Lamas, y que mi papá pertenecía a dicho movimiento. Tenía una especie de papá elohim. La verdad que de niño vi muchos personajes en Lamas que sospechaba que eran algo elohim y, mis amigos y mi hermano, vieron ovnis con frecuencia. Esos platillos muy populares hoy en día. Si no me cree, hipócrita lector, me importa un pedo.




Años después, en Trujillo, me encontré con el libro de César Gutiérrez(más detalles en http://80m84rd3r0.blogspot.com/) que me recordó con mucho humor, con el humor característico de Césitar Gutiérrez, a los Elohims. Además el humor de César Gutiérrez es bien bacán(espero que se me entienda que con eso quiero decir que es chévere) y creo que a los elohims les gustaría. El 'bombardero' recrea un divertídisima entrevista entre un elohim y Larry King Jr. Aquí una muestra:


LK.-¿La glonación plantea cuestiones éticas?
E: Sí. Los Elohim sólo nos permitimos hacer una copia por individuo. Nunca más de uno, excepto que se trate de Hunter Thompson, Emile Cioran, Zinedine Zidane o Morzart, en cuyo caso nos ponemos a trabajar en serie. Jamás clonariamos criminales, tipo Bush I o Bush II. O Mengele clonando a Hitler, como en la película THE BOYS FROM BRAZIL. Solo piense en las potencialidades que se abren si clonamos a una persona con la mente de Eisntein, David Bowie o T.S. Eliot, esa persona tendrá otra vida más para desarrollar sus estudios científicos o culturales. Será una gran aporte a la ciencia y el arte.
LK.-Antes de ser asesinado por la camorra, el Papa Ratzingern dijo que ustedes, los raelianos, lo que en realidad les gusta es el sexo indiscriminado y el dinero.
E:No nos gusta, !nos encanta¡ ¿A quién no? Amamos el dinero y el sexo en todas sus variantes, incluyendo gang bangs, fistings, bukakes, bondages, lluvias doradas, y hasta negras. Sólo que lo hacemos con gozo y precaución y sin esconder a nuestros monaguillos(risas).




Así, entonces, el libro de César Gutiérrez. Es ese asunto que una cosa conduce a la otra. No sé si César Gutiérrez es Raeliano o no, pero creo sin duda alguna que leyó el libro de Rael y se quedó asombrado y su mente, y su percepción, del mundo ya no fue la misma.

Me he divertido con el humor de Césitar, es la parte del libro que da un alegre respiro al caos, pues su libro refleja el caos de la época hasta en la forma de escribir. 

Como fanático moderado de David Bowie, estoy completamente de acuerdo, con César Gutiérrez, en la clonación Bowie. Aunque estoy completamente en desacuerdo con la clonación de Alan Garcia, espero que César también. No clonariamos a un loco, o peor aún, a la abuelita de Jack, el destripador, y el muñeco Chucky, Mercedes Cabanillas de Custer. Aunque deduzco, además, que Cesár es fánatico total, y completo al 100 % del gran Bowie, hasta el punto de agregar, mismo Joyce, un pentagrama de la canción de Bowie, Héroes, en su libro-artefacto.


Bueno, eso es todo...por ahora.



miércoles, 22 de julio de 2009

80M84RD3R0:EL PR3LUDIO




El libro de César Gutiérrez, 80M84RD3R0, llegó a mis manos como un verdadero misil teledirigido en el espacio-tiempo de la IV Feria del Libro de Trujillo(30/01/09). Sí, estoy de acuerdo: ya no existirá otra feria igual: los grandes acontecimientos son únicos. El libro o, para ser más exacto, el artefacto explosivo, lo recibí de manos del propio ''bombardero''. César es un ser humano, demasiado humano, que parece caminar llevando sobre sus hombros el caos en estado puro y cierta dosis, acaso potencialmente suicida, de rebeldía contenida a punto de estallar. Estalló en Trujillo! Boooooooomm. 

Césitar tenía el aire de ser un buen pata, vivía una liveratura y en liberatura. Yo me entiendo. César era el poeta en medio de escritores fabricados a pedido del oportunismo y vestidos con los terciopelos de la mercadotecnia. Sí, esos cojudos.

Debo decir, con cierto orgullo bélico-literario, que soy uno de los pocos lectores que tiene la versión completa del libro, es decir, el artefacto ensamblado con todas sus partes (pesa más de kilo y medio, color negro, altamente radiactivo, inestable, etc.).

Leí el libro en tres madrugadas de insomnio y en mi mente han quedado imágenes, estructuras, cantos, fuego y poesía. Para ser honesto, el artefacto me ha bombardeado como si estaría viviendo esa noche en Irak, que mas parecía día de tantas bombas cayendo juntas. 

Sí. Bu$h I y Bu$h II son hijos de puta. Hay más hijos de puta también y vendrán más.

80M84RD3R0: son como esas singularidades  que aparecen cada cierto tiempo y causan grandes movimientos sísmicos.

Leer el libro es entrar en una batalla. "Leer el libro" no sería la frase adecuada. Tendrás que digerirlo. Dependerá de tu ritmo combativo, tu "background" alado y cierta dosis de oído y ojo. Hay más cosas. Hay que tener con un verdadero espíritu espartano para enfrentarse al caos en estado puro. Hay que tener valor para observar cadáveres tirados por el pavimento del mundo moderno sin inmutarse y sin deshumanizarse. Hay que tener valor para observar seres desangrándose para la televisión y sentir el latido de la muerte en vivo y en directo. 

Yo no recomendaría, de ningún modo, este artefacto a un lector común y corriente, de esos que quieren todo bien papeado, que toman agua para digerir bien o que gustan de las estructuras obsoletas, lineales y fútiles. No. Este libro no es para cualquiera. Pocos son capaces, aún, de comerse bombas.

La forma como ha sido engendrado el artefacto en toda su complexión no es, como piensan algunas cabezas planas, un gusto gratuito o el capricho del escritor. Nada de eso. Césitar ha puesto su espejo singular al rostro del mundo contemporáneo. La imagen, sin duda, no es mas que el fiel reflejo de nuestra época. Esa imagen que algunos quieren ignorar y otros simplemente no lo ven porque viven ciegos de nacimiento o, peor, son las víctimas de los designios del big brother.

Hay mucho que desmenusar y digerir de este artefacto que, estoy seguro, sobrevivirá para recordarnos la miseria de nuestra época google y de la épocas Hiroshima, post-Hiroshima, Bu$h I y Bu$h II. Yo, en estas líneas, solamente hice un ligero, muy ligero, vistazo al artefacto explosivo. Eso no es todo. Pero hay mucho más...La historia lo devolverá para siempre.

Césitar, sin duda, metió la cabeza en una nueva galaxia del cual salió con graves quemaduras. Pero él es un guerrero espartano que cree en el precepto: regresa muerto o con la victoria. Así quema el Sol, así quema la buena literatura, la vida, los cantos, la poesía. Desgraciadamente aún hay muchos ciegos: todos idiotas. No importa. Ya estamos advertidos. Hay cosas en el aire y los bombarderos empiezan a calentar sus turbinas para el despegue.


jueves, 2 de julio de 2009

MUJERES PELIGROSAS


Mujeres Peligrosas

Ella no es una chica cualquiera: lee poesía. La otra es una chica extraña: habla huevadas por celular-tiene dos-y puede pasar horas en los malls. No me imagino a ella con dos celulares, sería como si la Maga acordará una cita por celular. Imposible. La otra puede hablar mucho y no decir nada. A ella le gusta hablar mucho de LITERATURA. La otra habla mucho de su ropa extranjera como si fuera el personaje principal de American Psycho. Ella puede estar en silencio y decir mucho. La otra es hermosa hasta que abre la boca y todo se cae como las torres gemelas y uno tiene la impresión de estar frente a un huevo , pero sin clara ni yema. Ella es linda y cuando muerde sus labios me vuelvo loco. La otra tiene demasiado maquillaje en los labios-colorete, delineador y brillo-. La otra hace muy bien el amor, ella también. Ella lee a Saki, la otra dice leer a Paulo Coelho-perdónala señor-. Ella prefiere leer La pedagogía del oprimido y la otra algunas de esas revistas-huevadas sobre moda y la vida de los actores de Hollywood. Ella llora sin llorar cuando le traspasa un verso. La otra llora mucho cuando mira una de esas telenovelas mexicanas que esta jodiendo la cabeza a muchas mujeres peruanas. A ella le encanta la canción Le deserteur de Boris Vian, la otra es fanática The Bab Street Boys-perdónala señor-. Ella dice que el PBI significa primera brutalidad del imperialismo, y a la otra le han enseñado en su colegio, y lo ha aprendido de memoria, que PBI significa producto bruto interno. La otra se siente una chica VIP porque cree en eso de very important person, pero ella esta segura que VIP significa very idiot person.
Las mujeres, que leen, son peligrosas. Ella es peligrosa y la amo con locura.
(Parte del relato JIM FUK YU. 30 p. aprox. Trujillo, 2005-2009)

miércoles, 1 de julio de 2009

PELIROJA



Peliroja



Mi situación es grave, gravísima.
Estoy, una vez más—quizás sea la última—, en tu habitación que ahora, y después de todo lo ocurrido, parece decirme con una sonrisa irónica: Ya te jodiste Jim, welcome to hell.
Es verdad, me llegó la hora. Ya nada puedo hacer. El principio del fin esta cerca. Mi Waterloo ha llegado. Estoy-recontrajodido-y-ni-cagando-me-salvo-de-esta. Sólo me queda esperar y mostrar, si en algo me sirve, mi carita de perro Boby que dice: I’m sorry, baby.
Te miro mi amor. Te miro en silencio, sólo en silencio.
El gran espectáculo llegó, nosotros calatos; la buena noticia, el pez por la boca muere; el personaje, un perfecto idiota. Todo esta consumado y, ante mis ojos, todo se va desarrollando sin pausa ni lamento ni lo siento mi amor. Todo. Nuestro espacio, que no se debe llamar rinconcito de amor para no pecar de huachafo, adquiere, de pronto, una expresión hostil. Y, poco a poco, se va configurando el campo de batalla o, en todo caso, mi guillotina personal. Ya no queda nada del lugar dulce y agradable, donde nos devorábamos a besos. Nada queda ya de los juegos sexuales, de las locuras creativas y de tu frase determinante, jamás ignorada, firme, exigente: quiero más. Ahora, en su lugar, una sombra, inexorable, va creciendo.
Tu habitación ya no huele a sexo; hay algo sulfuroso—sin alusiones diabólicas—. El vino ya no es el vino; es una cosa sangrienta, macabra. Las rosas ya no son rosas; es carne hirsuta y pestilente. Tu cama, con sábanas rojas de seda con detalles exóticos, ahora es un lago de lava donde perecen; inquietos, insatisfechos, decepcionados; mis pobres espermatozoides. Mientras tanto, a lo lejos, en el horizonte, puedo divisar al Enola Gay—que no tiene nada de gay—llevando en su estomago un vomito moderno, un little baby. Ahora espero tu primera bomba atómica, el plato caliente y bien servido, elaborado en base a la receta secreta de los antiguos alquimistas. Espero los millones de soles incandescentes—que no son los millones de nuevos soles de Montesinos—destruirlo todo en segundos. Espero tu hongo de fuego, gigante monstruoso creado por los científicos del proyecto Manhattan, y también sus efectos más nocivos: odio y más odio. Tiempos a-po-ca-líp-ti-cos, tiempos modernos. Espero como Pené-lope; pero no tanto. En fin, espero tu as bajo la manga.
Y te miro en completo silencio: la situación lo exige. No me queda otra que ser un simple espectador y esperar todas tus bombas de racimo, sin ninguna esperanza de paz o diálogo, como aquella noche en Irak que más parecía día de tantas bombas estallando una tras otra. No me queda otra que soportar tu ataque aéreo, como si fuera un perrito chusco paseando por la Franja de Gaza mientras me cae una lluvia de bombas cortesía de la Israeli Air Force. Ahora soy tu espectáculo de guerra en vivo y en directo, sin cortes comerciales, para el mundo entero. Soy el blanco perfecto y televisado por la CNN. Soy el personaje extra de tu guerra rentable para un viraje político urgente. Soy la sangre que suma votos y el enemigo odiado, satánizado, vituperable; pero útil. Todo es posible. Impossible is nothing. Ya falta poco, unas cuántas bombas más y tendrás los votos necesarios, tendrás el poder. Tendrás mi pellejo de perro chusco calcinado, mi rabo cercenado, mis patitas sangrientas y listas para la TV, mis sesos fuera de mi cabeza, mis intestinos desparramados por el desierto y mis ojos…bueno, ya no tengo ojos, fue lo primero que me sacaste con una cuchara caliente para evitar testigos potenciales y documentales a posteriori del tipo holocausto. Sí, te conviene mi ceguera. Nada de la verdad los hará libres. Nada de eso.
No me queda otra que vivir en una de las modernas Guernicas y soportar las mismas bushadas-burradas de bu$h II—L’idiot de la famille—y su papi, bu$h I. Soporto, por ejemplo, todas tus palabras-misiles en mi piel-oídos como si fuera Vietnam arrasado por los bombarderos B-52 más un detalle tóxico mortal de cortesía: napalm.
Eso no es todo.
Empieza la cuenta regresiva: nine, eight, seven, six, five, four, three, two, one, zero. Miro tu rostro que gesticula con tanta energía y, lentamente, en una metamorfosis increíble, tu hermoso rostro va adquiriendo el color luciferino de tus cabellos. Tu fisonomía ha cambiado tanto my baby. Ahora eres Devil, Teufel, Satán, Lucifer, Mefistófeles, Quetzaleoatl, Mara, Seth, Pan, Arimán, Belcebú, papi. Y te has olvidado de todas tus lecturas del DHAMMAPA y— en buena hora— de Ese dedo meñique, arsenal completo de cursilería coleccionado por la ex miss Perú Frieda Holler, que me lo has enviado directamente a mi rostro como un misil Katyushka y adjuntando, además, una tarjetita color pantera rosa donde has escrito: mete ese dedo meñique a tu culo. Todos tus peluches de tu habitación se han convertido en una especie de Chucky. Has sacrificado mi camisa preferida, dominguera, blanca, nueva, John Holden, Special Collection, que ahora está rota y tiene muchos nudos que ya se parece a una de esas cositas exóticas con muchos nuditos del poeta-novelista-pintor-escultor Jorge Eielson. ¿Cómo has podido asesinar a mi pobre camisa? Eres Peligrosa. Eres pelirroja en plena dinámica caótica. Pelirroja. Peli-roja. Peli-rosa. Peli-grosa. Hay tanto fuego en tu rostro que ya te estoy desconociendo my baby. ¿Rosemary’s baby? Tus ojos se han convertido en los faros luminosos del infierno. Tus labios de Angelina Jolie—pero originales—se han transformado en un volcán salvaje que dispara lava de Krakatoa. Ya no queda nada de esos labios de ambrosía que soportaban mi cañón—modestia a parte— y su cuestión lactosa que, probablemente, los fanáticos de cholotube lo hubieran clasificado con un link nada nutritivo, pero sí provocativo del tipo: colorada tomando su leche.
Y te miro en silencio, sólo en silencio. Ignoro tus gritos de niña consentida en pleno berrinche. Ignoro todos tus misiles Fuck-You-Kazan-Fuck-off-Son-of-a-Bitch-Katyushka-Merde-Scheisse que no escucho por voluntad propia a pesar de escucharlos con todas sus sílabas y ecos. Me son indiferentes todos tus insultos que serian exquisitos en otras ocasiones; cuando hacemos el amor, por ejemplo.
Y te miro siempre en silencio.
Estás frente a mí calata, bellísima, lanzando tus misiles sin tregua. Y yo también estoy calato frente al coche bomba rojo que acaba de estallar. Sólo te puedo ver ardiendo, desnuda, en tu fuego y no te escucho porque no se me da la regalada gana. Ahora sólo miro la hermosura de tus tetas, lindos volcanes, a las que les puse nombres. A la tetita de la derecha le puse el nombre de Shakira; y no porque sea una teta pequeña, pues tú eres 38B, sino porque la tetita de la derecha no cree en Karl Marx ni en Jean-Paul Sartre, como dice la canción de Shakira ¿Habrá leído Shakira los libros de Marx o Sartre?
Al seno de la izquierda le puse el nombre de Simone de Beauvoir, y no porque esa tetita haya causado tanto escándalo como Le Deuxiéme Sexe o Les etudiants révoltés de Mai 68, sino porque es el seno del cual yo más me enchucho por convicciones políticas y la cuestión de las grandes masas—y esto no quiere decir que los senos sean desiguales.
Debo confesar, sin sentimiento de culpa, que a menudo me paso de seno de la izquierda al seno de la derecha, y viceversa. Todo este movimiento ocurre sin ser un traidor ni, mucho menos, un comodín como existen en el mundo X-MEN, es decir, en el congreso de la república, donde se pueden encontrar muchos mutantes. Tal cambio de seno—coseno, tangente, secante, etcétera—, no obstante, está exento de justificaciones cursis, discursos monses, explicaciones ridículas y otras tonterías que no son mas que conveniencias. Sencillamente ocurre que, señores congresistas, es un asunto de la regalada gana o, en todo caso, cuestión de simetría inconsciente. Yo me entiendo. El seno de la izquierda tiene muchos meritos. Tiene, por ejemplo, el mayo del 68, que estuvo muy cerca de la perfección erótica si hubiera sido en el mayo del 69. Pues, señores sacerdotes y beatas cucufatas, la pose del 69 es, en verdad os digo, la más bacán, recíproca y simétrica que una pareja puede hacer. Y la igualdad de género, tan anhelada por cierto, alcanza, literalmente, su máxima expresión en la pose 69. Puedo concluir, al estilo cartesiano, con la frase: cunnilingus, ergo existo. Analingus, ergo…
(Algunas tetitas son costosas. Esas tetas, sin embargo, no entran en esta historia porque, por un lado, las siliconas y otras técnicas neumáticas son demasiado costosas y, por otro lado, son artificiales y representan la manifestación quirúrgica de una personalidad vacía. Las tetas made in quirófano, sin embargo, son actualmente las más populares. Se las puede ver en Playboy, en los periódicos, en los comerciales de televisión, en las actrices de Hollywood, en las películas de Rocco y de sus colegas...)
Ella seguía lanzando sus misiles insultos, mientras yo seguía silencioso, y calato, frente a la pelirroja enojada que me había reducido, totalmente, al estado de sois jeune et tais tois. Ahora, antes del fin, debo terminar esta historia contando la razón de su rojo enojo: hacia el amor con la pelirroja— ¡es-pec-ta-cu-lar!—. Para ser honesto hacíamos la pose 69, y yo le dije, grave error, en un respiro de cunnilingus, simplemente: te amo Julissa. Sólo que ella, la pelirroja, se llamaba Anne.