sábado, 15 de enero de 2011

NOTAS DEL DÍA


Los días pasan. El Sol está agitado. Los ovnis aparecen sin roche.

Las mujeres, la mayoría, hacen dieta este verano para bajar de peso y, si cupido es bondadoso, tener un nuevo enamorado que valga la pena y, sin lugar a dudas, con quien puedan llegar al orgasmo. Algunas mujeres quieren más pechos, más culo, más cintura, más labios, más verga...ya no sé. ¿Qué quieren las mujeres?, la eterna pregunta.

La gente compra, compra y compra. Mierda. El consumismo invade sus vidas y, aunque paresca increíble, en muchos casos, se convierte en una necesidad inevitable, feroz y banal(trivial, común, insustancial,...). Sus vidas han sido programadas para consumir y, cosas que no puedo explicar, encuentran cierta felicidad en consumir o poseer algo.

Los políticos como siempre con sus mismas tonterías, igual que los periódicos y la televisión. La futilidad y el sensacionalismo abundan en los medios. Y siempre la misma lógica electoral: ''si yo ganó las elecciones, haré esto y aquello''. Oh, si los humanos no vieran televisión o no leyenran los períodicos sería un verdadero mundo feliz.

El silencio, que para mí es sagrado, es un lujo en las grandes ciudades: la bulla me jode. Pero la ciudad tiene más cosas. Por ejempo los choros, como se les conoce a los ladrones en Perú, estos seres hacen de las suyas cada día y son los encargados del comité de bienvenidad a la ciudad y hacer la mudanza en las casas en cuestión de minutos, cosa que nunguna empresa de mundanza a logrado superar. Por otro lado están los delincuentes que, lo cual es natural para estos seres, no se contentan con sus fechorias y quieren más.
Se ha perdido la calma en las ciudades, el tiempo nos absorvió y nos gobierna implacablemente. Todo parece estar programado y cada quien es un engranaje de la gran máquina, una engranaje deshumanizado que cumple una determinada función.

Sólo quiero algo esta noche: un buen vino y un buen libro que leer y sólo eso. Me olvidaré de que mañana es domingo, de las clases en la universidad y los profesores de mierda. Me olvidaré de los días, de las horas y los segundos. No me olvidaré de hacer el amor con la mujer que amo. No me olvidaré de la poesía y del vino. Siempre, la poesía siempre.

jueves, 13 de enero de 2011

OPINIONES DE UN PAYASO


Puse 6 papas en la olla arrocera: tenía hambre. Me gusta mucho la papa sancochada. Se puede decir que soy un papero a full time. Mi plato preferido, y que mamá me daba desde muy temprana edad, es el puré de papas. La papa nunca me llega a aburrir como alimento. Las carnes rojas, por ejemplo, ya no las consumo hace más de un año. Me alegro por eso. Extraño la comida saludable de mamá y el amor con que lo preparaba. Bueno, mientras las papas estén en su punto no se me ocurrió otra cosa más que escribir. Pues también se me ocurren otras cosas, pero mi enamorada no esta. Ella seguro esta en la universidad o en su casa o en su centro de trabajo, no sé. O quizás este con eso que las mujeres llaman regla y que yo puede percibir sin que ellas me lo digan: habilidades olfativas muy agudas que ni yo sé explicar. Ella, mi enamorada, es linda y es tan generosa que, hasta cuándo cree que me riñe, me hace el mejor de los elogios:''Rensso, para lo único que tú sirves es para tener sexo''(no vayen a llorar si encuentran algún parecido en la estructura de la frase con algo que ya hayan oído). Aunque eso no es exacto, pues también me gusta hacer reír a las personas y que ellas rían conmigo. Además me gusta resolver problemas matemáticos, los idiomas, la literatura y el vino. Sí, quizás en mi otra vida fui un payaso famoso o un bufón. Tampoco es que tenga una colección de chistes. Creo que son mis ironías mis mejores recursos y aparecen cuando menos me lo imagino, llegan espontáneamente...ni yo sé cuándo. Quizás escriba, en este momento, ese asunto de como el pez en el agua. Me refiero a la política nacional el mar dónde uno esta, inevitablemente, sumergido. Empecemos tomando el bisturí, pues la morgue nacional está llena de cadáveres pestilentes, mercenarios y, sobre todo, rídiculos.

Los que postulan al congreso buscan los números más cercanos al 1. Claro, después, de haber participado en la subasta para los puesto que cada partido o grupo político ofrece, el cupo por quien da más, y nada más que eso, el resto es hipocresia, demagogia pura. El número más cercano al 1 dependerá de cuánto pone el interesado. Es decir, es una función que depende de la candidad de dinero y otras tonterías. Nunca depende de la capacidad o la inteligencia. Pero por qué buscar los números más cercanos al uno. La respuesta es la mediocridad de la mayoría de los electores, y después los más quejones ciudadanos, de nuestro país. Ellos marcan los números casi aletoriamente y saben que los más cercanos al uno es lo que deben marca, aunque el candidato sea un idiota, una analfabeto, un prófugo de la justicia, un corrupto, una mujer con mucho dinero o el hermanito de alguna candidata a la presidencia. Otra razón, creo, es algún factor idiosincrático, una suerte de folklore electoral peruano o, quizás, simplemente, falta de información del electorado que, no es otra cosas, que la mala educación. Esa costumbre aún persiste. Sí, eso ocurre, aunque parezca increíble.

Algunos postulantes al congreso son más sapos, saben que el carisma es importante en la política, bueno al menos eso aún funciona en Perú. Entonces a los muy 'carismáticos' no les queda hacer, muy empeñosos ellos, los ridículos. Empiezan a cantar, se identifican con algún dibujo animado, bailan la marinera, hablan huevadas, ofrecen cosas increíbles, corren, sudan la camiseta, quieren ser graciosos, caritativos, se vielvem católicos, besan la mano pajera del cardenal, ponen rostro hierático, ponen la mano al pechito para cantar el himno nacional, se vuelven moralistas y buenos padres de familia. También regalan polos, escuchan a la gente, hacen un esfuerzo para tener paciencia. Es increíble el grado de ridículos que han llegado casi todos los candidatos a la presidencia y al congreso. No sé, a veces pienso que ellos piensan que el pueblo es tonto...pero, bueno, quizás tengan razón. Pues, por eso hacen estas cosas que, parece, aún dan resultados para captar votos. En ese sentido, un pueblo tendrá el gobierno que se merece. Bueno, los sistemas sociales son más complejos. Quizás las ecuaciones de una galaxia sean más sencillas...Ya, creo que las papas ya están en su punto. Voy a comer las papitas. Chau.

sábado, 1 de enero de 2011

Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos


Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos[Carta: Texto completo]
Jefe Seattle

Nota

El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una "reservación" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855.


El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.
FIN

EL PRIMER DÍA

Pasé el año nuevo estudiando. Quería pasarlo haciendo el amor, pero fue imposible: el asunto de siempre: celebrar y celebrar, bulla y mucha gente, intranquilidad. El año nuevo, y la navidad, tuve que prevenir una pequeña hambruna: no hay comida. La señora de la pensión no prepara nada, ni en navidad ni en año nuevo; ella viaja. Tampoco hay muchos restaurantes donde comer, pues parece que todos están con la resaca, soñolientos y mal del estomago. En fin, cosas comunes de esta celebración. Pero eso no es problema, me la paso comiendo fruta(mango, sandía y uvas comí este año) que los compró el día anterior. Aprendí algo ayer: insertar imágenes en LATEX en un archivo PDF, aprendí el truco. Mi exposición tendrá, por primera vez, color y gráficos. Me alegra eso, pues lo aprendí rápido leyendo los manuales, aprendí en casi una hora. Los enseñare a mis amigos en 5 minutos.
A eso de las doce reventaron los cuetes. Creo que la policía no hace bien su trabajo pues escuché más cuetones que el otro año y la ciudad de Trujillo parecía estar bombardeado. Mi amigo, y colega, llamo a eso de las 11 de la mañana de hoy día, quería saludarme. No hubo más llamadas, quizás porque saben que no celebro nada de eso o tal vez porque las líneas se congestionan. Bueno, pero soy tolerante con aquellos celebradores, aunque ellos no lo son conmigo: hacen bulla y no dejan dormir. No prometo nada este año. Quizás ya no escriba nada de política y sea un pez fuera del agua. Imposible, pero trataré. M+as literatura, m+as maths y, claro, m+as bromas. Escribo porque me gusta escribir, no espero que nadie me lea(mi ego es ínfimo y mi sentido del humor es inconmesurable), se supone que esto, un sancochado de cibertextos, es una especie de diario de Ana Frank, eso pensaba ella, pero no fue así: tengo su libro o, bueno, su diario. Esto es público, tiene cierta filosofía wikileaks. Mamá tampoco celebra el año nuevo, ella trabaja. Papá dormirá temprano, pero antes querrá comer algo rico. Mamá estará pensando sobre como organizar, a su manera, las actividades de mañana y de un futuro cercano. Mamá duerme temprano y se levanta muy temprano también. Papá estará fumando un cigarrito en el huerto: no puede dejar el cigarro, sabe que esta mal y el médico le dijo que deje de fumar. Papá no obedece, fuma como chino en quiebra, aunque ese dicho no obedece a la realidad.
Preparo mi exposición, que será el próximo miércoles, y también mi artículo. Fue una semana muy activa, en casi todos los sentidos. Espero terminar mi libro ya terminado(yo me entiendo), como también la traducción del libro de la doctora Federica.
El primer libro que empiezo a leer este año es: ''El retorno de Pahana'' de Robert Boissiere. No sé con cuantos terminaré el año. No cuentan los libros de math o otras ciencias, sólo literatura. Pero a más libros, más alegre estoy. Mamá ya no me mandará dinero para libros, así que sólo me queda trabajar más para leer más, jajajajaja, suena como eso que dijo ese idiota de Sarkozy, el que esta con la rica embrita Karla Bruni(creo que así se escribe su nombre): trabajar más para ganar más(traducir al francés). Bueno, eso es el oficio de un lector compulsivo. No hay porque quejarse, yo elegí este oficio que me hace la vida más feliz y menos aburrida. También quiero hacer mucho deporte este año. Correr muy temprano por las mañanas y ir luego al trabajo. Mi salud ha estado muy debil el año pasado. Nunca como antes me agarro la gripe, la fiebre y etc, etc. Bueno, pero creo que yo también abuse mucho de mi cuerpo. Hay que cuidarlo. Chao.