sábado, 20 de enero de 2018

TRES IDIOTAS

viernes, 19 de enero de 2018

NATURA



la historia
la otra historia del círculo interior
el gran teatro de las olas
el gran chiste cósmico
el gran laboratorio
el experimento del eterno retorno
el disfraz eterno
los personajes
los pocos iniciados
los maestros
los cantos
qué alegoría esconde mi camino
el gran viaje
los códigos secretos
los ojos que no ven
los oídos que no oyen
el misterio del individuo
la inexistencia de los colectivos
la muerte para vivir


LA MALA EDUCACIÓN





Marcos, después de una tarde fastidiosa de sábado, llega a casa. Su madre, María, le pregunta:
- ¿Cómo te fue hijito en tu primer día?
- Es increíble mamá que en ese lugar nos llamen ovejas. Yo ya no voy más. Se acabo todo eso, mamá. 
- Pero hijito, no es malo eso. 
- No mamá, yo no voy más.
- Marcos, tienes que hacer tu catequesis. 
- No mamá, ya no. Esa gente es rara. Me faltaron el respeto llamándome así. Yo no soy una oveja.
- No hijito, no te faltaron el respeto.
- Claro que sí mamá.
- No hijito, no.
- ¿ No vas hacer nada porqué ese señor con falda me llamó oveja?
- Ese señor es el sacerdote, hijito.
- Sea quién sea pero debes hacer algo. Ese señor tiene alucinaciones. 
- No hijito, no es para tanto.
- Pero si la otra vez armaste todo un lió en la escuela porqué el profesor de matemáticas llamó a mi hermana diablilla traviesa. Tanto que el profesor perdió su trabajo. Y ahora que el señor con falda me llama oveja tú no haces nada mamá. 
- ...
- Además él dijo que era el pastor y yo una oveja. La verdad mamá que con ese señor me hubiera gustado ser un león. El león no necesita de un pastor. Y además el hombre con falda tendría mucho cuidado en acercarse a mí.
- ...
- Yo no iré más a ese lugar, mamá. Es aburrido.
- Pero hijito... 
- No mamá. Yo no voy más. Sus cuentos sobre el infierno, el diablo y los ángeles son bien tontos. He leído mejores cuentos mamá.
- Pero hijito...
- No mamá. No voy más. Me obligan a memorizar cosas que no entiendo. Tampoco puedo cuestionar nada. Me dicen que Jesús nació de una virgen y que un tal espíritu santo era su papá. Pero mamá, ¿cómo queda José, el padre de Jesús?
-...
Y, además, mamá, hay una estatua de un hombre muerto clavado en la pared con una corona de espinas en la cabeza. Y lo tienen ahí todo el tiempo. Eso si que es abominable.
-...
- Mamá; esas personas son sádicas, enfermas y locas. Ya no voy más.


TZEN TZE RE REI

jueves, 18 de enero de 2018

EL CIELO DE LAMAS ES LINDO, DI



(Fotos: David Alvarado)

Lamas- Perú, Capital Federada Mística-Chanka-Motilona  de la Amazonía Peruana, Libre e Independiente por la voluntad sincera de cada individuo.

CACAO: PLANTA MEDICINAL SAGRADA




Para una mujer de "alto vuelo".


Hola corazón de alcachofa. Esto es para ti. 

Si pruebas con calma y te observas, verás la magia del cacao funcionando en tu templo; sobre todo en tu corazón, corazón. 
Hay toda una danza en tu templo cuando el cacao forma parte de ti. Un ser sensible puede notar ese fenómeno con facilidad. 

Tú eres un ser sensible, perfecta, fuerte y sabia. 
Sólo tienes que girar un poco y ver lo que eres. 
Lo que buscas ya eres.
Se testigo de ti misma.
Sonríe. 

No olvidar: el cacao en tu alimentación siempre, corazón.

El cacao, literalmente, abre el corazón, tu corazón. Si deseas puedes comerlo como un chocolate, pero tiene que ser un verdadero chocolate, corazón. Yo prefiero comer las semillas que han sido secadas al Sol (cacao nibs) o los chocolates que me prepara mamá. Pero el cacao crudo es, con toda seguridad, una de las mayores fuentes de magnesio que nos da la Mamapacha, corazón. 

El corazón necesita de magnesio y la semilla por excelencia que contiene ese mineral en grandes cantidades es el cacao. El magnesio es también un mineral que activa muchas enzimas necesarias para el óptimo funcionamiento de las neuronas. Cuando el cerebro carece de magnesio, la claridad mental y la concentración decaen. El cacao, entonces,  puede hacer mucho por la salud mental de los políticos y los sacerdotes del país; esos parásitos sociales, cariño (risas). 

El cacao enamora y cura un corazón acongojado, corazón. El amor es un compuesto sagrado del chocolate. He sido testigo de ese fenómeno y puedo decir, por observaciones clínicas y amorosas,  que el cacao es mágico. La mujer sonríe más de lo usual y sus ojos, ligeramente dilatados, se llenan de luz.

La anfetamina del chocolate es una sustancia conocida como anandamida. La etimología de anandamida viene del sáncrito ananda, que significa éxtasis o beatitud interior. Ananda también fue el nombre del discípulo de Buda.

Qué tengas una linda noche, corazón de alcachofa.



Nota: Para saber más sobre el cacao, lea: La nutrición inteligente de Sacha Barrio.



SOBRE LA POESÍA Y LECTURAS ESCOGIDAS


(Foto: Aber Bot)


Los buenos libros son siempre campos magnéticos 
de cuya atracción no se puede huir.
---Italo Calvino (1923 -1985)



Voy comentar algunas cosas. Son pequeños guiños al lector(escasos hoy en día). Quizás estrellas fugaces que invitan a la luz. No sé si voy a decir lo que quiero decir. Ese arte de precisar es, de alguna manera, un proceso quirúrgico cuando se trata de cosas, digamos, inusuales a su manera. Poesía, por ejemplo. En todo caso es un escrito sin metas. Qué importa las metas cuando se tiene pasión. Lo que si espero es comunicar algo de mi gusto personal por ciertos libros. No espero contarles la historia o la vivencia completa. No es mi oficio. No soy puto. La vivencia es hacer el amor. Y otra cosa, muy diferente, es ver porno.  Bueno, con que consigan y lean los libros ya es suficiente.


No sé lo qué es poesía. No tengo esa seguridad que tiene el idiota para creer saber lo qué es tal cosa. No. Sin embargo, de algún modo que no quiero explicar, la poesía es y forma parte de mi vida. Su presencia es latente, misteriosa e incendiaria. La vida misma, ese misterio, tiene algo de poesía. Ese algo puede crecer según la naturaleza singular de cada poeta. En los putos no crece nada. Los otros misterios, la muerte y el amor, también pueden develarse a través de la poesía. 

Se me ocurre, en este preciso momento, con una alteración de fondo, algo que tiene su origen en, digamos, una estructura Zen


El que habla sobre poesía no sabe y el que sabe de poesía no habla. 


La poesía, en esencia, te da dos opciones: la palabra o el silencio. En ambos casos, la apuesta es de vida o muerte. La palabra es insuficiente pero el silencio es total. La palabra no es poesía y el silencio tampoco. El silencio sólo es una atmósfera para la poesía. 

La actividad del poeta no es una profesión, una decisión personal o un capricho puto de sueño editorial. No. Nada de esas huevadas. Nadie quiere ser poeta. El mismo acto de querer es el obstáculo. Abandonen ese deseo y la poesía emergerá. 

Y ahora, teletransportándose de algún lugar, a través del espacio-tiempo poético, llegan parte de estos cantos de La Piedra Alada (La Piedra del Río) de José Watanabe:

En ese momento 
 la piedra no era impermeable ni dura:  
               era el lomo de una gran madre 
que acechaba camarones en el río. Ay poeta, 
otra vez la tentación              
de una inútil metáfora.  La piedra 
era piedra 
y así se bastaba.


Yo no sé, si ustedes, generación google, han abrazado una piedra mientras la corriente del río les invitaba a seguir su libertad aleatoria. Quizás también el río les retaba a un destino de vida o muerte. Sí, el universo tiene su forma caprichosa de jugar. Yo no sé si amaron la piedra mientras miraban el río. La piedra era piedra, pero era algo más. Sólo tienes que observar.

La lectura de la obra poética de José Watanabe requiere una sensibilidad especial en el lector, requiere también cierta vivencia. No es para cualquiera pero es de todos. 


HE DICHO

Qué rico es ir 
de los pensamientos puros a una película pornográfica 
y reír 
                 del santo que vuela y de la carne que suda. 

Qué rico es estar contigo, poesía
          de la luz                   

                                  en la pierna de una mujer cansada.



(Foto: Aber Bot)

Sobre la obra de Italo Calvino, El barón rampante, no puedo estar más que agradecido. Amo ese libro. Me ha dado tanta felicidad. La vivencia es única, mágica y, en lo personal, tiene un sabor a pura selva... inolvidable. 


Así despareció Cosimo, y ni siquiera nos dio la satisfacción de verlo volver a la tierra de muerto. En la tumba familiar hay una estela que lo recuerda con la Inscripción: "Cosimo Piovasco di Rondò - Vivió en los árboles - Amó siempre la tierra - Subió al cielo"

El barón rampante viene a reivindicar el país de la infancia. También la rebeldía, la inocencia, ese mundo perdido por nada y añorado por todos: la sabiduría del niño. El barón rampante tiene su círculo interior perfectamente delimitado, sin embargo él puede vivir en el mundo estando en su mundo. Qué lección.


Ya he dicho que pasábamos horas y horas en los árboles, y no por motivos utilitarios como hacen muchos niños, que suben a ellos sólo para buscar frutas o nidos, sino por el placer de superar difíciles salientes del tronco y horcaduras, y llegar lo más alto que podíamos, y encontrar buenos sitios donde pararnos a mirar el mundo inferior, a gastar bromas y decir cosas a quien pasaba debajo.




Open your eyes, for this world is only a dream
--- Rumi


Otro de mis libros favoritos es Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. Este libro me atrapo de principio a fin. Tiene más de humano que de marciano. Es un libro profético, perturbador e indagador. Amo este libro como cuando miro a una mujer que mira de frente y sonríe. Qué mujer. Bueno, es una manera de decir que estoy loco por este libro. Es una obra de arte singular.


Pero yo tenía mi pequeño refugio. Unos pocos ciudadanos conservamos nuestras bibliotecas hasta que llegaron ustedes, con antorchas e incineradores, y destrozaron y quemaron mis cincuenta mil libros. 

Chao. 
Lean y busquen ese sabor. 

miércoles, 17 de enero de 2018

RETRATO DE UNA TARDE DE VERANO




Me despierto después de un sueño extraño, de esos que lo recuerdas todo y luego lo olvidas para siempre. Simplemente no quieres tocar nada del sueño hoy. Nada. 

Escucho música. 

Voy a la ducha. Me escapo al universo acuático. Mi piel se sumerge en ese universo.  Disfruto de las sensaciones. Estoy agradecido. Cada momento tiene su sabor. El espacio entre los instantes son duraderos a su manera.  Entonces ahora sólo es mi piel y el agua y, luego, sólo piel y agua. Nadie más esta en ese momento. Nadie.

No hay palabras. No hay frases. No hay mente. 

Respiro.

Mis pulmones de naturaleza fractal.

Termina la ceremonia del baño. Hay calma. Hay una sensación de levedad. Hay un descarga de lo que tiene que irse. Hay una renovación. 

Miro las frutas que compré ayer: fresas y arándanos. Me preparo un jugo. Lo disfruto como si fuera el último jugo en el planeta Tierra preparado con todo el amor del mundo. No es un jugo simplemente: es y será parte de mí. Agradezco el sabor y el cariño. 

Me pongo el terno y la corbata. El tipo de nudo de la corbata me recuerda a un poeta, un ser alado.

El mundo está allá afuera. El otro mundo es interior. 

La habitación se nutre de esa soledad que da el espacio de un templo.  Mi templo personal. 

Puedes vivir en el mundo sin estar en el mundo.

Miro mis ojos en el espejo y me veo a mil años. Quizás más. 

Me observo. Soy testigo. 
Sonrío. 




viernes, 12 de enero de 2018