jueves, 2 de julio de 2015

DIARIO DE UN SER ADOLESCENTE

...busquen y hallarán...

---Mt. 7, 7.

Con una buena palabra pueden tranquilizar los corazones de las personas
y con las buenas obras pueden calmar sus mentes. De modo que al usar buenas
palabras y al llevar al cabo un buen trabajo, colaboran en darle comodidad 
y bienestar a otros. Y eso es un buen servicio.

---Sai Baba.



Las otras lecturas.

La lectura, al menos en mi caso, tiene que estar acompañado del silencio. El silencio da esa atmósfera necesaria para empezar y terminar mi ritual llamado lectura. 

Soy devoto de la lectura y también del silencio. El silencio y la lectura se complementan. El silencio, además, me permite una comunicación íntima con mi ser esencial. Al menos así funciona conmigo. 

Las lecturas de los textos sagrados(sagrados en el sentido de que configuran radicalmente, en los individuos receptivos, su mundo interior) o esotéricos es para mí como un manantial de luz. Las lecturas, en este caso, no son lecturas simplemente. El proceso está más allá de una relación lector y su libro. Y hasta cierto punto, que no puedo explicar, el proceso de lectura de los textos sagrados pierde toda dinámica para dejar espacio a un proceso donde algo se funde para devenir en lo uno, en un fluir continuo y en una programación radical que se dirige al ser esencial. En ese sentido la lectura ya no es una lectura por la lectura misma, sino un encuentro con uno mismo. La lectura sólo es, en este caso, un instrumento para trasmitir un mensaje especial que, ineludiblemente, debe consumarse en la práctica, en una experiencia continua y vivencial. Pues esta clase de conocimiento exige involucrarse de manera íntima y sin intermediarios. 

NOTAS SOBRE LA LECTURA de:
LIGHT ON THE YOGA by B.K.S. IYENGAR

Un alma sin un cuerpo es como un pájaro privado de su facultad de volar.

El yogui sabe que él es distinto de su cuerpo, que no es sino una morada temporal para su espíritu.

Puede haber tiranos sanguinarios que son vegetarianos, pues la violencia es un estado de la mente, no de la dieta.

El yogui reduce sus necesidades físicas al mínimo, pues cree que al acumular cosas que no le son realmente necesarias, se comporta como un ladrón.

Quien ha aprendido a controlar su lengua ha logrado en gran medida el autocontrol.

No es posible conocer el amor divino sin experimentar la felicidad y el amor humano.

La práctica de 'asanas' tonifica el cuerpo entero y expulsa las toxinas e impurezas originadas por el exceso de complacencia.

Las acciones reflejan la mentalidad de un hombre mejor que sus palabras.

La ignorancia no tiene principio, pero tiene fin; el conocimiento tiene principio, pero no tiene fin. 

PRANAYAMA. Arte de la respiración. Tiene que ser puesto bajo control lenta y gradualmente, de lo contrario te aniquilará

Prana significa aliento, respiración, vida, vitalidad, viento energía, fuerza.

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